Un rostro arrugado – @DeNegraTinta

DeNegraTinta @DeNegraTinta, krakens y sirenas, Perspectivas

Amanece dando paso a un nuevo día, parece que fue ayer cuando en mi rostro brillaba la juventud en todo su esplendor; bueno, en ese entonces era lo que pensaba. Inconscientes los que alguna vez dijimos «juventud divino tesoro». Ignorantes, asumo hoy teniendo el privilegio de saber que en el paso de los años se encuentra el verdadero regalo.

Cuántas veces no hemos escuchado la nombrada frase «Hay más tiempo que vida», y es que en el andar del camino se descubre lo infinito de las posibilidades que nos invitan a pedir más vida que tiempo. Quiero un rostro arrugado, un cabello cano y un cuerpo imperfecto, que narre en cada surco una historia, una experiencia vivida, una enseñanza que compartir. Entonces poder exclamar… ¡madurez divino tesoro!

Contrario al absurdo estereotipo que dicta la sociedad, me resisto a imaginarme tendida en la plancha de un quirófano queriendo borrar todo aquello que ha dibujado el tiempo. Me asusta de sobremanera pensar en la posibilidad de dejar de ser yo para convertirme en una víctima más de la vanidad; o en su defecto encontrarme esclava de una jeringa que en cada piquete roba la expresión tantas veces ejecutada de forma magistral para enfatizar las emociones. Qué bonito sentir las caricias de un par de manos sobre la piel accidentada por los menesteres de todos los días. Y qué decir del plateado que enmarca el rostro desapareciendo la opacidad, resaltando el brillo de los ojos y labios. Quiero un rostro arrugado que al tacto de mis dedos revele el recuerdo de tantas sonrisas, consecuencia de los besos dados, del amor hecho, de las cosquillas y los buenos tiempos. Un rostro arrugado por el placer de saberme mujer, más mía que de nadie; a veces humectado por las lagrimas que ríos fueron y en mares desembocaron. Iluminado por el sol y ceñido por el resplandor en mi atrevimiento por verlo de frente. Arrugado por las huellas de lo pasado y el recuerdo de un todo disfrutado.

Qué sería de la vida sin el tiempo necesario para gozarlo y viceversa. Reitero, hoy pido más vida que tiempo, y con ella la esperanza de mirarme al espejo en un futuro no muy lejano para reconocerme realidad detrás de un rostro arrugado y un alma llena de vida.

Visita el perfil de @DeNegraTinta