Herida – @caroberlanga93

Caroline @carolineberl, krakens y sirenas, Perspectivas

Desde pequeña me hicieron saber que las heridas son curables; todo eso que de niño destruye la epidermis y la dermis, un poco de Tiomersal y un poco de tiempo, era suficiente para que la herida desapareciera.

Pero olvidaron dejarme en claro que las heridas internas, esas, si, esas que ni con un millón de años se curan, son más eternas que las promesas sin cumplir. Olvidaron decirme qué hacer en esos casos, ¿se sobrevive o tengo que seguir buscando en otros la solución? La ciencia afirma que las emociones son independientes al corazón, ¿cómo así? ¿Nunca se han enamorado? ¿Nunca les han machacado el alma como si fueran carne de rastro? Ellos son otra historia, científicos que viven de fórmulas degenerativas y más fríos que el mismísimo helado de vainilla de esa niña que no sabe que pasará dentro de 5 años.

No lo vean como un estado evolucionado del primitivo instinto de supervivencia, ni como las ganas sin intenciones o una banda de Rock neoprogresivo sin el bajo. Tampoco es el fin del mundo.

Olvidaron explicarme esa pequeña parte de mi historia, ¿es cómo un receta de cocina? De ser así, estudiaré gastronomía desde mi escritorio. Me franquearon de largo ese tema, pedía con mis manos alzadas las mejores explicaciones de las personas mayores que se hacen pasar por sabias y bien vividas. Pero nunca sabrás nada hasta que la herida es propia, la tienes ahí sin decir nada y gritando a todos lo horrible que es estar ahí dentro.

En silencio, y con la compasión de todo el mes de abril, haciendo lo imposible por ser posible, la herida seguirá siendo hematoma de otro.

No todo es tan terrible, si lo sientes desde afuera.

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