En su planeta – @agustinabloom

Agustina Bloom @agustinabloom, krakens y sirenas, Perspectivas

La joven abrió sus ojos y la luz se le vino encima. Se vio obligada a cerrarlos de nuevo, contar hasta diez y respirar profundamente. Está pasando, pensó antes de llegar al número cinco. Está pasando y estoy pasando, volvió a interrumpir su conteo numérico antes de pronunciar internamente el número ocho. No tuvo otra opción que abrir los ojos y observar con valentía ese instante. Esa luz no nace de las velas encendidas. Es una luz pasajera como cualquier otra: es el vacío de la luz, meditó la joven a sus adentros y permitió que el mundo externo bajara su guardia. La meditación, su frecuencia en sí, estaba en órbita universal. Y ahí estaba ella, inmersa por completo en ese otro mundo, es decir en su planeta.

Alguien tocó la puerta, pero ella no escuchó. Sus sentidos estaban como anestesiados y relajados bajo una inmensa calma. Insistieron golpeando la puerta. Insistieron hasta el hartazgo. La joven no contestaba porque sólo estaba escuchándose por dentro. Su estado alerta sólo percibía su voz interna. Es así. Cuando ella está focalizada en su centro, no hay estímulos externos que la desorbiten. Quién sabe qué carajo es esa luz y por qué aparece de forma tan efímera. Aun así, para ella significa una cosa que pasa en breves segundos, pero esos segundos no dependen del tiempo. Quizás sea su conciencia universal, un pensamiento indicador, una respuesta nueva, lo que sea. Poco importa el significado lógico de esa luz, puesto que la joven al recibir ese lapsus luminoso recuerda sus raíces y vuelve a la “realidad” con la mirada más abierta.

 

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