Y ahora, ¿qué? – @Netbookk

Ricardo García krakens y sirenas

[ Viene del CAPÍTULO 2 ]

CAPITULO 3

INTERIOR DEL CAFÉ BARBIERI (C/DEL AVE MARIA, 45 – LAVAPIÉS) – MADRID – NOCHEVIEJA.

*(Sentados alrededor de una mesa rectangular de mármol, charlan los tres personajes: dos chicas y un chico. El local está casi vacío. Hay un solo camarero de guardia que lee apoyado en la parte exterior de la barra, y de fondo suena muy bajito el piano de @f_Paterlini. El camarero, aburrido, al escuchar ciertas palabras, deja de prestar atención a su lectura y se concentra en la conversación de la mesa… hay algo que le resulta familiar y atractivo, pero no sabe que demonios es…)

– CHICO:

–                     Y pensar que ya hace más de un año… No sé vosotras, pero yo recuerdo que era verano… Lo sé muy bien, porque la llamada me pilló por la tarde, volviendo del pueblo un caluroso domingo de finales de Julio. Trabajaba al día siguiente y prefería dormir en la ciudad, por el aire acondicionado…. “De uñas”… era el tema elegido. Me quedé perplejo al escucharlo y esas palabras empezaron a dar vueltas en mi cabeza desde aquel momento cuando Mous, me dijo si quería escribir en de krakens y sirenas para el día siguiente. No quedaba mucho tiempo, así que me pasó el correo donde debía enviar el relato antes de las ocho de la mañana del lunes, le di las gracias por acordarse de mí y volví a la carretera.

– CAMARERO (hablando bajito para si mismo, mientras observa a los de la mesa)

–                     ¡Claro. Ya decía yo!. Están hablando de de krakens y sirenas, el blog ese tan chulo que suelo leer… Pero quien serán ellos? – se pregunta intrigado. Mientras para disimular, deja la revista y se acerca un poco más a la mesa ocupada con la excusa de cargar el móvil en un enchufe cercano.

– CHICO:

–                     No dejaba de darle vueltas al tema. ¿Quién me mandaba meterme en estos asuntos…? Es verdad que había hablado con algun@s amig@s al respecto de que me gustaba el proyecto, dejando claro que me encantaría escribir en ese Blog que estaba empezado. Me gustaba la gente que escribía allí, a muchos de ellos ya los seguía en Twitter y me parecía que estaban haciendo cosas de una gran calidad. Y ahora, ahí estaba yo, dándole vueltas a las ideas en mi cabeza mientras conducía por la autopista.

Al llegar a la ciudad, mientras cenaba cualquier cosa, pensaba al encender el ordenador: ¿qué demonios podía sacar de ese tema que además quedara bien? Por supuesto que deseaba aprovechar la oportunidad y quería lucirme en el estreno. Por cierto: ¿Queréis otro café, o mejor una cerveza, no?.

*(Mientras el chico se levanta sin esperar la respuesta, las dos chicas se miran.

Hace tiempo que se siguen y tenían ganas de ponerse cara después de tanta pantalla.

El salto de lo digital a lo personal a través de una red social es casi inevitable cuando se comparten ciertas cosas y basta una sonrisa y una pregunta para que la conversación empiece a fluir relajada.

Desde la barra el chico observa sonriendo la escena. Hasta la fecha a él le ha pasado siempre lo mismo cuando ha quedado con alguien para conocerse en persona. La sensación de dar ese paso que separa las letras de las caras, siempre viene acompañada del calor de lo compartido. En verdad, nunca puedes evitar volcar parte de tu personalidad en lo que escribes todos los días y, al final, te relacionas con las personas compartiendo emociones, aficiones, alegrías y tristezas. Al cabo de poco tiempo, algunas, dejan de ser simples avatares para llegar a ser piezas insustituibles en el puzzle de tu vida) y es inevitable pasar de primero de Twitter a quinto de cerveza en poco tiempo.

Después de ponerle las consumiciones, el chico vuelve hacia la mesa y el camarero retorna a su lugar de escucha)

– CHICO:

*(Dejando las botellas en la mesa)

–                     Y desde ese día, vamos intentado dejar por escrito, más que historias, sensaciones, que creo es de lo que se trata en definitiva. Pienso que todos los que nos gusta la tinta, deseamos atrapar, seducir a quien nos lee. Cogerle de la mano y llevarlos a que se asomen sin miedo a cada pequeño universo que recreamos en cada cuento… y si a eso le unimos la potencia de las redes sociales para hacer llegar esas historias a muchísima gente… Tenemos el fenómeno de este Blog. Una inmensa colección de talento que, además nos depara sorpresas al poder conocer a personas interesantes, detrás de los avatares.

¿Os imagináis haber hecho esto, a base de cañas? Hubiéramos acabado todos arruinados, …

Bueno. Yo ya os he contado como empecé en de krakens y sirenas hace más de un año. De cómo me fui metiendo poco a poco, leyendo casi todos los días, implicándome cada vez más en una idea que día a día iba ganando adeptos y seguidores hasta donde estamos hoy… más de 45.000 visitas cada mes…  Y así llegamos a este último cuento del año. Yo creo que la fecha está pidiendo a gritos que hagamos algo especial, no creéis?

Como dice el título: “Y ahora, ¿qué?” … Os propongo un reto: ¿sería una buena idea lanzar un libro con cuentos de de krakens y sirenas? ¿O dos…? ¿O muchos? Qué pensáis vosotras?

*(El chico se calla y bebe de su cerveza, mientras la cámara se va alejando de la mesa, abriendo el plano y dejando ver otras mesas del café. Suena la misma música de entrada y la imagen va girando, volviendo y centrándose de nuevo en las chicas que estan bebiendo, mientras miran asombradas a su compañero de mesa. En un instante se miran los tres y empiezan a hablar a la vez, en voz alta, sobre el posible libro. Mientras, al camarero se le ilumina la cara al escuchar eso y empieza a pensar que sabe quiénes son los que tiene sentados a la mesa y se pone a teclear en su móvil para averiguar sus sospechas…)

 

ESCENA FINAL

*(Ha pasado más de media hora y los tres se levantan al ver lo tarde que es. Han quedado dentro de quince minutos con los otros krakens y sirenas y aunque el otro local no está lejos, ninguno quiere llegar tarde. Todos tienen muchas ganas de ver a sus compañeros de letras, aventuras y Taberna. No ha sido difícil reunir a la tripulación que se ha ido formando poco a poco y que, cada día, cuenta con nuevos integrantes, para organizar esta cena, todos tienen ganas de conocerse.

Al acercarse a la barra, el camarero les recibe con una amplia sonrisa)

– CAMARERO:

–                     Antes de nada quiero pediros disculpas, he estado atento a  vuestra conversación desde que escuché que hablábais de de krakens y sirenas. Lo siento, pero no he podido resistir la tentación: soy un admirador del Blog. Lo leo desde hace tiempo y siempre me ha parecido una idea genial. Así que he decidido invitaros a las cervezas a cambio de que me aviséis cuando vayáis a publicar ese primer libro y de que, si lo os parece, hagáis aquí la presentación oficial… ¡Estoy seguro de que será un enorme éxito!

*(Los tres se miran sorprendidos y dándole las gracias al simpático camarero, salen a la calle donde ha empezado a nevar.

– Y ahora, ¿qué…? dice una de las chicas, cogiéndose del brazo de sus dos acompañantes… y los tres comienzan a andar riendo)

(Fundido a negro)

Continuará…

 

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