Veneno – @Contradiction_

Contradiction krakens y sirenas

El asesinato perfecto. Pensé que no existía la manera de cometer un asesinato perfecto, quiero decir, quizá sea posible no dejar ADN, pruebas o pistas pero desde luego siempre queda el cuerpo o la ausencia del mismo y por lo tanto la asunción de que existe.
Hasta los cuerpos que han sido diluidos en ácido, descuartizados, quemados, enterrados en algún lugar de la nada, arrojados al mar o incluso utilizados para la creación de los más macabros escenarios, terminan encontrando la paz. El sufrimiento acaba, de manera horrible, estamos de acuerdo, pero acaba.

Este asesinato en cambio es el más cruel que he visto jamás, créeme, he visto muchos. Existen todo tipo de mentes perturbadas, de hijos de puta sanguinarios, de mentes tan retorcidas que asustarían al mismo Satán, pero nada como este, este pertenece a una clase muy especial de mal nacidos.

Sus métodos son refinados, sus caretas perfectas te ofrecen el reflejo de aquello que deseas ver, sus mentiras hechas a medida para cada ocasión a juego con su disfraz de galán.

Elige a sus víctimas como si de un casting se tratara, la actriz más guapa y más necesitada de aprobación encontrará en él a un magnífico admirador que le ofrecerá el cobijo y aprecio que tanto anhela. Tras un corto periodo de cortejo y paseo por las nubes el agradable viaje acaba para nuestra víctima.

El asesino empieza lentamente a suministrar el veneno. Es un veneno muy sutil, casi indetectable, las convierte lentamente en sumisas doblegadas a las idas y venidas de su opresor. Desarrollan un complejo síndrome de Estocolmo, saben que las están matando pero alejarse de su dosis de veneno resulta imposible.

El asesinato culmina cuando la víctima se ha convertido en un zombi que para sobrevivir necesita su dosis. En ese momento se acaba todo. El asesinato perfecto. El final perfecto para el plan perfecto. La degradación del ser humano en su estado puro.

No existe cadáver, ni asesino, ni escena del crimen. No hay nada que hacer, lo has visto todo, hay un millón de fotografías de los hechos, testigos dispuestos a corroborar los hechos, escenas del crimen llenas de ADN, un cadáver y un asesino. Y no, no existe manera alguna de probarlo.

No hay pruebas, no hay delito, no hay cuerpo, no hay asesino. ¿Te das cuenta? Es el asesinato perfecto. Dejar a tu víctima viva y coleando. Al menos en apariencia.

Pobres chicas, tanto veneno debería ser capaz de matarlas, quizá fuera lo más benévolo, no puedo imaginar pasar el resto de tu vida sufriendo las lesiones que les deja. ¿Te imaginas dejar de ser quien fuiste para convertirte en tu sombra?. He visto a muchas salir adelante con el tiempo y a otras tantas acabar con su sufrimiento.

Los asesinos en serie terminan cometiendo un error, se acercan demasiado a la escena del crimen, conservan demasiados trofeos de sus atrocidades, acortan cada vez más los tiempos entre víctima y víctima, se vuelven arrogantes o juegan a ser Dios. Este tipo de asesino no iba a ser menos, eso te lo aseguro, esos malditos hijos de puta terminaran cometiendo un error y yo haré que lo paguen.

 

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