Un superhéroe jubilado – @shavage

dkys colaboraciones Improvisando letras, Retos

Mi superhéroe es mi abuelo.

Fue el hombre que me tomó en sus brazos el día que nací y, en ese momento, empezó a amarme incondicionalmente.

“Eras tan pequeña como una mujercitas. Cabías en una caja de zapatos”, me ha repetido siempre.

No recuerdo si me leía cuentos cuando era niña, pero me acompañó en mil paseos que convertía en aventuras.

“Hoy iremos a la Torre del Pirata”.

Y yo ya podía imaginar veleros y espadas. Al vencedor proclamado héroe.

Pero ninguno como mi abuelo. Que de no tener nada, aprendió a darlo todo.

Una tarde, ya siendo yo algo mayor, volví de casa con la culpa de haberme ausentado sin decir dónde estaba. En casa solo estaba mi tío, que nervioso me explicó que mi abuelo estaba en el hospital.

Un ataque al corazón. Yo sufría pensando que era a causa del susto que le había dado.

Claro está que no fue por eso, sino por el abuso de años sin cuidarse con ese mimo que me dedicaba a mí.

¿Qué iba a hacer ahora, sin mi amigo, mi maestro, mi superhéroe…?

Decidí celebrar una fiesta cuando volviese a casa. Carteles, globos y un flan, nuestro postre favorito.

Me preguntó:

-¿Quién cuida de los superhéroes jubilados?

Y yo tenía muy claro que yo sería su enfermera, su mano derecha, su apoyo.

-Los nietos, abuelo. Yo cuidaré de ti, siempre.