Búscame en mis fracasos – @Macon_inMotion

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Papel. Lápiz. Whisky. La Santísima Trinidad acompañaba, una noche más,  que se sentaba en la mesa del fondo. Los camareros solo se pasaban por allí cada cierto tiempo a rellenar el vaso. Nunca hablaba con nadie, más de lo imprescindible. Nunca aparecía acompañado. Nunca sonreía. Siempre había un punto en la noche en que pagaba, cerraba su cuaderno y se marchaba trastabillado. Aquella noche, sin embargo, algo cambió. Una de las camareras más nuevas en el local, que apenas pasaba …

El secreto de Nápoles – @Patryms

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He medido mi vida con cucharillas de café… (T.S. Eliot)   El mal sino en la vida puede que no empiece el día que naces, pero si ha de llegar, no tardará mucho más en aparecer de lo que lo haga eso que te señala. En su caso, no tenía queja de su llegada al mundo hasta que escuchó a su madre susurrar entre sollozos su nombre. “Nápoles”. ¡Toma ya! Esa mujer sudorosa y ensangrentada que lo había mantenido a …

No me despeinas bien – @_vybra

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Lo peor que puede pasarte es que sonriendo frente al espejo, tengas que volverte a peinar… Jorge Bucay Me miro al espejo y no sonrío. Lo intento, pero no sé si he entristecido por dentro o mi cerebro ha olvidado ordenar a mis labios ejecutar ese gesto. Lo intento y surge esa mueca que tanto detesto en esos rostros que sonríen sin sentimiento, pero mis ojos siguen siendo sinceros. Suena como algo típico y yo odio las frases hechas, pero …

Lágrimas en la lluvia – @hipst_eria

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Hacía ya dos meses que Él se había ido. Ni una explicación, ni un adiós, ni un mensaje, ni unas letras, ni un rictus de desagrado en su cara unas horas antes. Ni siquiera un hasta luego o una mentira, piadosa o dolorosa, pero que al fin y al cabo hubiera sido un bastón, que sostuviera frágilmente el dolor por esa marcha. Lo último que le dijo fue un “Claro que te quiero, Ana“. Una escueta respuesta, huérfana de besos …