De regreso a donde no nos fuimos – @igriega_eme

igriega_eme @igriega_eme, krakens y sirenas, Perspectivas

Quiero margaritas que no hablen, le dije ya con poca paciencia al señor florista, aquel de las cubetas de aluminio arregladas en escalera, que adorna todos los días la esquina más al norte de la calle Ámsterdam. No es que la vida sea corta ni demasiado larga; sin embargo aquello encuentros me salen sobrados, no me faltan pero sí me sobran ruidosos encuentros con ellas en cada distrito. Los senderos con toda clase de margaritas argüenderas, unas bulliciosas y alegres, …

De regreso a donde no nos fuimos – @AdrianMoraless

AdrianMorales @AdrianMoraless, krakens y sirenas, Perspectivas

Eres mis ganas de no volver pero huyo cada vez que quieres echar raíces trayéndome flores que huelen a dudas. No es que escriba demasiado de amor, es que es la única manera de que conozco de morir con dignidad después de haberte besado la frente. Puedo hablarte de que el tiempo me pasa cada vez que suspiras en algún lugar en el que no estoy yo.   No te espero, así que no vuelvas porque te estoy esperando. Tampoco …

Regreso al futuro – @Mous_Tache

Mous_Tache @Mous_Tache, krakens y sirenas, Perspectivas

Shakespeare, Dostoievski, Julio Verne, Edgar Allan Poe, Lope de Vega, Isaac Asimov… Letras doradas impresas sobre tapas de dudoso cuero que abrazan las amarillentas hojas de los libros que se amontonan sin orden en las tres estanterías del cuarto que durante muchos años y a base de releerlos fueron la máquina de viajar en el tiempo y el espacio de mi vida adolescente. Libros que formaban parte de la colección en la que mayores esfuerzos dediqué para terminar de completar. …

Regreso al futuro – @DonCorleoneLaws

DonCorleoneLaws @DonCorleoneLaws, krakens y sirenas, Perspectivas

9 de Julio de 1992. Era la cifra que, en un rojo brillante, destacaba en el marcador temporal del DeLorean antes de que, con esa cara de loco, Doc pulsara el botón y atravesáramos lo imposible para encontrarnos allí, en Torre del Mar, provincia de Málaga, oliendo a salitre, arena y azúcar escondidos detrás de los cañaverales del Camping que delimitaba por el Oeste las afueras de pueblo. Con la debida precaución de no interferir con mi “yo” de entonces …