Las heridas que me matarán – @Macon_inMotion

Macon_InMotion @Macon_InMotion, krakens y sirenas, Perspectivas

Sentado sobre un taburete volcado, un hombre de melena rubia se aplicaba hielo envuelto en un sucio trapo en su ojo derecho. El gordo barman barría el suelo, repleto de cristales y sangre. A traves de los ventanales, las luces azules y rojas de la policía iluminaban alternativamente el interior del bar que pocos minutos antes era el caos. Una camarera reconvertida en eventual enfermera trataba de levantar a un hombre a cuya sonrisa ensangrentada le faltaban tres dientes. Levantaba …

Sin papeles – @BlasRGEscritor

BlasRGEscritor @BlasRuizGrau, krakens y sirenas, Perspectivas

Su turno había comenzado con la máxima tranquilidad que un trabajo así podría brindarle. Y eso significaba con alguno que otro pegando gritos hasta arriba de caballo, pero, en esos calabozos, en esa precisa comisaría, de ese preciso distrito, era comparable a una relativa tranquilidad. Paco miró su reloj. Era extraño, pero apenas llevaba unos minutos en el puesto y ya estaba deseando largarse. No solía pasarle con frecuencia. No es que adorara su trabajo, pero tampoco lo aborrecía. Sí, …

El sermón – @Macon_inMotion

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«…Es sumamente importante que no le cuentes a nadie, escúchame bien: a nadie, el nombre o la descripción de tu contacto ¿entiendes? Mantén tu boca cerrada. Ese es siempre el primer paso para que nadie joda nada antes de tiempo, chico…» La habitación estaba parcialmente a oscuras y Lara, una prostituta de unos cuarenta años, rubia y con aspecto cansado escuchaba atentamente mientras fumaba un cigarro a medias con su circunstancial compañero de cama. -Conozco a gente que ni te …

Anónimo – @Netbookk

Ricardo García @Netbookk, krakens y sirenas, Perspectivas

Siento el puñetazo impactando de lleno contra mi cara, sangre inundando la boca y un diente bailando a punto de soltarse. Mientras voy cayendo hacia el suelo, me fijo, como a cámara lenta, en los detalles del callejón; las luces y las sombras que tantas noches me han amparado y que hoy siento mucho más oscuras, sobre todo al golpearme contra el suelo mojado. Cuatro eran demasiados, hasta para mí, pero aunque tres de ellos ya no lo contarán, el …