Ninguna gracia – @DonCorleoneLaws

DonCorleoneLaws @DonCorleoneLaws, krakens y sirenas, Perspectivas

Me llamaba cariñosamente “Felipe” porque decía que, para él, yo era tan guapo como el Príncipe. Cuenta mi madre con una enorme emoción en sus ojos que, cuando escucha el himno eucarístico “Cantemos al amor de los amores”, siempre recuerda a su padre -siendo una niña- vestido con un traje azul marino y corbata oscura, pelo acicalado con fijador y gesto reflexivo, acompañando –farol en mano- al antiguo viático que recorría las calles del céntrico barrio granadino del Boquerón. Salía …

Ninguna gracia – @AdrianMoraless

AdrianMorales @AdrianMoraless, krakens y sirenas, Perspectivas

Lo sé, llego tarde. Olvidé escribirte historias. Tú llevas el bolso lleno, y yo los bolsillos vacíos. Te las tragaste todas. Todas y cada una de mis palabras. Pero mira, no las cuentes por ahí. Podrías hacer que ya no fuese un juego, y eso las haría menos volátiles. Al final, lo que cuenta es que te hagan volar, ¿no? Y puede que no me cause ninguna gracia que nos digan que no. Y a sabiendas de que todo da …

Destino a ninguna parte – @Ordinarylives

OrdinaryLives @OrdinaryLives, krakens y sirenas, Perspectivas

La última vez que la vi fue en el cementerio. La última vez que la vi fue en la foto que su familia había elegido para su lápida. Cuarenta años y la vida se la había llevado sin pensar en las consecuencias, como siempre hace. La Parca viene, corta el último hilo y te arrastra con ella, y los que se queden que se jodan que para algo siguen respirando. No me permití ir al velatorio a pesar de que …

Destino a ninguna parte – @soy_tumusa

soy_tumusa @soy_tumusa, krakens y sirenas, Perspectivas

Sola, vuelvo a caminar abriendo el día a mi paso, mientras veo mi maquillaje deshecho en los charcos que evito pisar. Sé de donde vengo, pero no sé hacia dónde me llevarán. Mi destino, cada vez que le dejo, es a ninguna parte, es a ningún lugar. Otra vez, sin querer, pero queriendo, me veo envuelta en sus sábanas blancas de algodón, bordadas a mano. Sé que son carísimas, porque yo misma acompañé a Isabel a comprarlas a una de …