1984 – @GraceKlimt + @Ordinarylives

GraceKlimt @GraceKlimt, @OrdinaryLives, krakens y sirenas, Perspectivas

La ciudad caótica suena atronadora tras los endebles cristales de la cafetería. Los neones parpadean con cada paso del tren a toda velocidad por encima de los edificios pero Ray Connor ni se inmuta, toma su café absorto en la música de piano que hay de fondo. Antiguo piloto de las fuerzas aéreas ahora reconvertido a detective tras perder el ojo derecho por culpa de una bala que casi acaba con su vida. Los médicos consiguieron conservar su ojo pero …

Las malas van a todas partes – @Moab__

Moab @Moab__, krakens y sirenas, Perspectivas

Samara se arregla delante del espejo. Labios frambuesa madura a punto de ser mordida, ojos color mar sombreados de tormenta, piel de porcelana con mejillas post orgásmicas, imbuida de la música que suena en el iPod, vestida con el ritmo de Sweet Child O’mine, seda negra, medias de rejilla estrecha y tacones de aguja que la hacen rozar las estrellas. Ainara, sin embargo, enterraba la nariz entre libretas y apuntes, tomos y tinta, entre prosas y versos que a veces …

El dinero no es problema – @_soloB + @CosasDeGabri

soloB @_soloB, krakens y sirenas, Perspectivas

Caminar sin rumbo es agotador, sobre todo cuando hace frío, estás sin blanca y no tienes posibilidad de sentarte en un bar a tomar algo caliente. Las tarjetas de crédito de Carlos no permiten un solo cargo más y tiene todas las que pudo obtener justo después de quedarse sin empleo: 5.000€ de Wizink 2.400€ de BBVA 2.000€ de Bankinter Card 1.500€ de La Caixa 1.500€ de Barclays Card La típica huída hacia adelante de quien tiene que pagar hipoteca, …

La tienda de juguetes rotos – @Moab__

Moab @Moab__, krakens y sirenas, Perspectivas

El cuerpo me pesa como una losa, apenas puedo ver a pesar de tener los ojos abiertos. Intento moverme, pero es imposible. ¿Por qué no puedo moverme? ¿Estoy atada? ¿Dónde estoy? Quiero mirar a mi alrededor, pero el cuello se niega a obedecerme. Mi cuerpo está muerto, sólo mis ojos parecen empezar a  funcionar.  Los hago orbitar para intentar descubrir dónde me encuentro. Parece una enfermería para muñecas. Una de esas tiendas donde llevas tu muñeca rota y una chica …

Notas discordantes – @_soloB

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Me llamo Laura. Acabo de cumplir 30 años. Llevo 6 meses y 15 días follándome al hombre más maravilloso que he conocido nunca. Tiene un pequeño defecto, está casado y tiene 2 hijos. Pero sé que no es feliz con la vida que lleva, y me ha prometido que dejará a Daniela. No sé si soy la tercera en discordia o la primera, porque me hace sentir como si ella no existiera. Cuando estamos juntos el tiempo se detiene, me …

Deshauciados – @JokersMayCry + @Moab__

JokersMayCry @JokersMayCry, @Moab__, krakens y sirenas, Perspectivas

    “¡Matadlos a todos, Dios reconocerá a los suyos!” (Arnaud Amaury, (1160-1225) Arzobispo de Narbona) Paseo por los burdeles de la memoria, a ver si consigo descubrir cuándo la vida se volvió tan puta como para venderse al mejor postor por un puñado de caricias. Por “te quieros” de saldo y mimos de mercadillo con tan poco valor como la palabra de un alto el fuego en Siria o la Franja de Gaza, por efímeras atenciones bajo la luz de …

Su juguete favorito – @Eva_Zeta

Eva Zamora @Eva_Zeta, krakens y sirenas, Perspectivas

Mamá siempre decía que su juguete favorito era aquella muñeca que Ella colocaba estratégicamente para que no sospechara nada. Su juguete favorito no existía siempre, sólo de día. Mamá tomaba el café con amigas en el salón y Ella oía comentar que se pasaba las tardes jugando con sus juguetes, que sentía que todos habían sido un acierto, porque cuando no era esta muñeca, era aquella y que casi siempre era la misma la que estaba fuera de lugar. La misma, …

El corazón de un niño – @jusdecoeur

Tearsinrain @tearsinrain_, krakens y sirenas, Perspectivas

El corazón de María palpitaba con fuerza, sin correr, pero picando en cada latido. María vio llegar a su padre sentada en aquella silla demasiado pequeña para ella, frente a una mesa demasiado grande, en una habitación demasiado oscura, sin ventanas, solo con un cristal tras el cual ella intuía que estaba aquella señora, la que ponía una sonrisa de complicidad pero inspiraba frialdad absoluta. La que la había acompañado hasta allí, la que había pedido que no hubiera nada …