La conjura de los necios – @chuzodepunta

David Araujo @chuzodepunta, krakens y sirenas, Perspectivas

Era frecuente enamorarse o apiadarse, ya no ignorando de quién, sino estando seguro de que no había un quién. Se envidiaba, odiaba o admiraba como si estos fueran verbos intransitivos. Los sentimientos afloraban sin lógica ni estímulos, ya fueran reales o imaginarios, que los hubiesen activado. Surgían sin más, como tics, con una intensidad que podía llegar a destrozar al más circunspecto. Había desgraciados a los que un orgullo imprevisto impelía a bailar sin música o a celebrar, saltando con …