Papel pautado – @tijeramanca

Javier Esteban @tijeramanca, krakens y sirenas, Perspectivas

No entiendo mi propia letra. Ríete, pero nos pasa a todos. La firma, un tachón inescrutable y las dedicatorias en las tarjetas de los cumpleaños o los nacimientos o jubilaciones en el curro, meras líneas de compromiso. Lo demás con el móvil, o el teclado del ordenador. Odiamos la caligrafía porque siempre será más sencillo con un procesador de textos, igual que una calculadora para cualquier operación matemática. Desde 1998 no he recibido una carta física, y las últimas que escribí ya eran mecanografiadas y recuerdo que eran para una chica y sé que no hubo más de dos. ¿Te estoy contando cosas que no tienen nada que ver contigo? Pues claro. ¿Deberían? Pero piensa que ni siquiera sabes si tienen que ver conmigo, aunque sigan un hilo que pienses que sólo entiendo yo, emimismado… ¿Sabes? A lo mejor no hay hilo. A lo mejor esto es literatura. A lo mejor te lo has buscado por preguntar.

Hay quien cree que algo bien escrito es más verdad. Como si la verdad fuera una cuestión cuantitativa, mensurable. Pero sucede que no. Me has pedido honestidad, eso puede ser dos cosas: una intención de no mentirte o una intención de no hacerte daño. No me mires así. La gente dice que odia las mentiras piadosas, pero casi todo lo que piensas, las historias, lo que crees, lo que creyeron los que vinieron antes de ti, lo que rechazas e incluso el acto de rechazarlo es una mentira piadosa. Como esos ateos que dicen que no creen en Dios porque «han pensado y llegado a la conclusión…» Sí. Yo soy ateo, lo sé. Pero no de los que se jactan. No de los que dicen «Yo tengo razón». Por que en un mundo de mentiras piadosas la peor deshonestidad es querer tener razón cuando sólo va de de autoafirmarte. Siempre a costa de los otros…

William Burroughs hablaba de un arma biológica que matara automáticamente a todo el que dijera «Tengo razón»… Cómo se echa de menos al viejo cabrón y de más a tantos cabrones.

¿Qué pasa? No estoy hablando de ti, de mí, de nosotros. Lo sé. Me has dejado con una botella de Jack’s (bueno, en verdad la botella la he traído del DÍA) y una libreta de tapas duras y papel pautado. Sólo quedan unas hojas libres, las estoy ocupando con algo que tal vez eche mañana al correo y aún así, tal vez no leas jamás. No llegues al final. Todo lo que lo precede son cuentos, pedazos de cuentos, principios de novela, algunos poemas, esquemas de yo qué sé… Lo he dicho. No entiendo mi puta letra. Iba a tirarlo todo pero me preguntaste qué había y acabaron en una estantería. «Para cuando te vuelva.»

No ha vuelto. Llevaban una década en un cajón y después dos años de polvo y márgenes amarillos. Las sostengo y noto el papel desencolándose. Por no hablar de que he tardado diez minutos en encontrar algo para escribir que no lo desgarre, el BIC medio seco que firma los recibos del repartidor no servía. Hay ritos, joder. Aunque ahora está aquí, sujeto entre mi índice y mi pulgar y mi corazón y clavando uno de los vértices de su cuerpo en la primera falange del corazón.

«Siempre sujeté las cosas mal» iba a poner. Esto es una gilipollez. Lo tacho.

«No tienes ni idea de lo que me duele, ¿verdad?» Eso has preguntado. «Sé honesto. Di si te importa.» Ha sido como un puñetazo en la boca del estómago, perdóname la mierda de metáfora, es así, un puñetazo, pero uno en el que no retiran la mano y los nudillos se quedan para siempre ahí, como escarbándote. Algún día lo conseguirán, sí, harán una especie de Canal de la Mancha de mi frente a mi espalda y entre medias un vacío dulce y cómodo y maleable como refranero de un budista zen. Servirá de todo.

Pero no va a ser hoy. Hoy necesito todavía el papel pautado para que los renglones y las palabras no se me despeñen por el Niágara de no saberme ni a mí mismo. Para que lo que se acabe no sea total y el boli no taladre mis propias rodillas al caer. Lo que está punto de hacer de un momento a otro y no me parece tan mal.

Mi carne como otra puta cuadrícula para borronear con tinta o vidrio, se verá tras el siguiente trago o el renglón…

 

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