Padres solteros – @soy_tumusa

soy_tumusa @soy_tumusa, krakens y sirenas, Perspectivas

<<Que triste es que no te quieran, pero es más triste aún que odien la vida que llevas dentro sin motivo alguno y que esa sea la excusa para dar un portazo a estos años de felicidad y salir huyendo de algo tan bonito como la paternidad>>.

 

Llorar no soluciona el mal, pero alivia la pena mientras te consumes por dentro, llevar el nudo en el estómago y no poderlo desliar, ni comer, ni dormir; es duro. Pensar en un futuro incierto, no sólo para ti, sino para quien está a punto de llegar hace que sangres por todas las grietas del corazón.

Derramar lágrimas por quien no quiere quedarse porque no os quiere es perder el tiempo y de valientes es despertar y tirar hacia delante, luchar por lo que viene, por la vida nueva, aquello que llevas dentro vale más que cualquier portazo, despedida sin amor o adiós sin explicación.

“Que quede claro que no te necesito ni a ti ni a nadie” .

Que una mujer o un hombre se sirve de sí mismo y de sus capacidades para cuidarle, para amarle, que el amor de una persona si es intenso, puro e incondicional vale por dos, ¡que digo!, vale por un millón, que los lazos que te unen desde el minuto cero son más fuertes que la duda, la decepción y el abandono, que no necesitas estar con quien no quiere tenerte o teneros y que quien toma la decisión de huir, no sabe la gran felicidad que se le escapa de entre las manos, la ternura de la primera mirada, una pequeña mano que te aprieta por primera vez, la sonrisa en una cara de ángel que aparta las nubes y la mierda que rodea la puta vida y te hace sonreír  iluminando cualquier oscuridad por muy mala que sea, sus primeras palabras dedicadas solo a ti, porque tú eres quien le da la vida, lo hayas parido o no, porque padre es quien está, es quien lo ama, quien lo cuida, quien lo protege, quien lo calma, en definitiva, quien le pone el mundo a sus pies y le da la mano para caminar sobre él, quien lo levanta cuando cae, quien le cura las heridas y quien llora junto a él cuando no entiende la vida.

Aprender a vivir para otra persona te hace grande, te hace valorar las necesidades, las carencias y la falta que tiene de ti la otra persona tan indefensa que sólo deseas cuidarla toda la vida. Aprendes a valorar que tenías tanto amor guardado que te parece increíble que quepa todo en tu pecho y lo único que deseas es sacarlo y darlo, y hacer como una especie de capa de amor que rodee su cuerpo eternamente. Aprendes a decir “te quiero”, pero de una manera diferente, porque eso sí que es amor incondicional, del bueno, del universal, del que no se agota porque es inconmensurable, y se te llena la boca, los ojos y te desborda por los poros cuando vuestras miradas se cruzan.

Madre soltera, aunque yo lo dejaría sólo en madre, porque realmente no necesitas compañero o compañera en esta aventura, necesitas ser valiente para afrontar lo que te venga, necesitas estar segura y creer en ti, en tus capacidades, no necesitas apoyarte en nada ni en nadie porque una madre nace, a la vez que su hijo y los dos se complementan para andar juntos un camino donde los lazos que los unen son más fuertes que cualquier adversidad. El amor de una madre, de un padre que da la vida por tener a su hijo no se rompe, ni se destruye ni se borra de un corazón ni del alma por muy larga que sea la vida, por muy separados que estén, por muy solos que nos sintamos es la huella que nos define, es algo que perdurará el resto de nuestras vidas.

 

Visita el perfil de @soy_tumusa