No sé dónde vas, pero voy – @netbookk

Ricardo García @Netbookk, krakens y sirenas, Perspectivas

—Espera, no te vayas todavía. Arréglate el cuello de la camisa que se te ha metido hacia dentro. Hazte así. ¿Ves? Ahora estás mucho mejor. No hemos tardado nada en recoger. Al final todo lo que quedaba ha cabido en dos cajas. Ya sabía yo que esto estaba liquidado en media mañana.

¿Qué hora es? ¿La una? Está a punto de llegar, pero todavía nos queda un poco de tiempo… mírame, no dejes de mirarme. Lo estás haciendo bien. Piensa que todo va a ser mejor a partir de ahora. Ya lo hemos hablado muchas veces. Largo y tendido. Hemos tenido tiempo de planearlo, de mirar los pros y las contras, de estudiar los detalles. Debes mantener la cabeza fría, sobre todo hoy. Es el día y no puedes dejar que, como en tantas ocasiones, te puedan los nervios.

Has aguantado, más o menos, pacientemente todos estos meses, para que ahora dudes. Nos conocemos desde hace mucho y sé lo que estás pensando. Pero no es el momento de indecisiones, ahora, hoy, ya no hay vuelta atrás.

Piensa en todo lo que has tenido que pasar. Todo eso ya no volverá, y es un triunfo. Después de todo lo vivido en común, solo te queda un futuro distinto, todavía no sabes si mejor o peor, pero al menos seguro que será más tranquilo. Los proyectos se acaban, se terminan agotando, cayendo hacia abajo por su propia inercia y, al final, la rutina es el peor veneno para la convivencia, ataca la raíz y mata a los sueños desde dentro

Sin embargo creo que, exactamente ahora, es el mejor momento para recordar los buenos tiempos. No es sano tener el corazón henchido de rencor. Han sido muchos años y muchas cosas, algunas muy buenas. De hecho, es importante tener en cuenta que vais a estar unidos toda la vida por vuestros dos amores. Aunque ya son mayores y empiezan a caminar su propio camino, vuestros hijos siempre van a tener esos dos hilos en sus manos. De un lado el tuyo, de otro el de su madre y tirarán de ambos siempre que lo necesiten…

Es necesario hacerle entender que no existen culpables, ni eres tú, ni es ella. Es sencillamente el tiempo desgastándolo todo. Hace mucho que ya no compartís nada más que lo referido a los hijos, y ahora que no están en casa, ya no queda nada que os una. La culpa es una sensación amargar… y no le deseas eso.

Pero bueno, ya es la hora. Mira esas dos cajas con las últimas cosas al lado de la puerta, es todo lo que queda de ti en esta casa, además de los recuerdos. Ella volverá dentro de nada y tú estás esperándola, para hablar. Mírame a los ojos, no olvides que estoy a tu lado. Seguramente será una conversación corta, las cosas dichas de forma sencilla se entienden mejor, debes respirar hondo, ser conciso, claro y directo:

—”Me voy. Antes de que esto vaya a peor y podamos llegar a acabar odiándonos, prefiero marcharme de esta casa. Sólo me llevo mi ropa y cuatro cosas, todo lo demás no es mío, es de nuestros hijos, lo que ellos decidan hacer estará bien. Quiero que sepas que siempre estaré para todo lo que quieras o necesites. Todavía vamos a vernos muchas veces… Quedan varios flecos por resolver, pero ya no vamos a despertar nunca más juntos. Creo, sinceramente, que es mejor que cada uno siga su camino… ahora que, todavía, estamos a tiempo de ser felices por separado”

Ya suena su llave en la cerradura. Respira. No dudes y, sobre todo cuando dejes de mirarme en este espejo del recibidor, recuerda el momento en el que nos conocimos caminando por Berlín, en aquel frío mes de Febrero. Piensa en la sensación que nos inundó al sabernos juntos, por fin.

Yo soy única, amante fiel, compañera, la que nunca te va a olvidar ni abandonar. Soy tu soledad y soy toda tuya. Nunca más estarás solo, querido mío y, a pesar de que no sepa muy bien dónde vas, recuerda que yo siempre voy contigo.

…/…

Las palabras, casi siempre te abandonan demasiado pronto
Y las escuchas en bocas ajenas
Y te alegras
Y te enojas contigo mismo como con todo lo que amamos con cierto egoísmo
Y uno se queda en casa, inerte y algo vacío
Acariciando aquel vocablo mudo llamado silencio
Siempre fiel, siempre contigo…

Fragmento de “El poeta Halley” de LOL (Love of Lesbian)
(Poesía recitada por Joan Manuel Serrat)

 

[ Love of Lesbian – El Poeta Halley ]

 

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