No caerle bien a Dios – @Macon_inMotion

Macon_InMotion @Macon_InMotion, krakens y sirenas, Perspectivas

Las luces de las farolas y los faros de los vehículos pasaban a traves de la enorme luna del local, que compensaba así su pobre iluminación interior. Pocas personas se hallaban en el interior, bebiendo en silencio. Rumiando con amargura sus derrotas. Extraños en su propia vida, la cuál miraban desde fuera, ausentes, marchitarse.

La música lo-fi que innundaba el garito envolvía todo como los pequeños latidos que llegan a la playa en un mar en calma cualquier noche de verano.

—No eres tan viejo para estar tan triste. —Murmuró una camarera a una de las personas que allí naufragaban, noche tras noche tras noche tras noche.

—No estoy triste. Hace tiempo que dejé de estarlo. —Respondió el hombre, despues de levantar la cabeza y tratar de enfocar con ojos vidriosos a su interlocutora.

—¿Ah no? —replicó ella. Y añadió un —Pues lo pareces.

—”Hoy ha muerto mamá.— Comenzó a recitar el hombre.  —O quizá ayer. No lo sé. Recibí un telegrama del asilo: «Falleció su madre. Entierro mañana. Sentidas condolencias.» Pero no quiere decir nada. Quizá haya sido ayer.”

La camarera permaneció en silencio hasta que acertó a musitar un tímido lo siento.

—Mi madre está bien. —Respondió el hombre. —Solo respondía a tu… acusación acerca de mi supuesta tristeza.

—No entiendo. —Confesó ella, empezando a arrepentirse de haber iniciado la conversación.

—”Hoy ha muerto mamá. O quizá ayer. No lo sé. Recibí un telegrama del asilo: «Falleció su madre. Entierro mañana. Sentidas condolencias.» Pero no quiere decir nada. Quizá haya sido ayer.” —Volvió a repetir el hombre, después de apurar su vaso. —Eso, es el inicio de El extranjero. La novela de Camus. Va más allá de la tristeza o la melancolía. Es la máxima expresión de la angustia vital.

—¿Y por eso vienes aquí cada noche? ¿Es que no duermes? —Volvió a decir la camarera, frotándose las manos en los laterales del vaquero. —Se podría decir que te gusta esto. Te gusta venir y beber, regodeándote en tu infelicidad. Se podría decir que ser infeliz te hace feliz. Se podría decir…

El hombre la interrumpió. —Vengo cada noche porque a esta hora es cuando vivimos  quienes no le caemos bien a Dios.

—¿A Dios? —replicó nuevamente la joven. —¿Dios? ¿Es todo lo que se te ocurre? Que le jodan a Dios. Eres un cobarde. —Sentenció, con el rostro iluminado intermitentemente por un semáforo de la calle.

El hombre sonrió, dándole absoluta validez a lo que le acababan de decir. Ella dio media vuelta y volvió a la barra. Él se levantó torpemente después de dejar el dinero al lado de la copa vacía. De vuelta a la calle se tambaleó ligeramente antes de enderezarse y comenzar a caminar. Reprimiendo las ganas de vomitar pensó en el momento exacto en el que su vida se había ido a la mierda sabiendo que, efectivamente, no había más culpable que él mismo.

 

Visita el perfil de @Macon_inMotion