Me gustas por lo mucho que me ignoras – @Macon_inMotion

Macon_InMotion @Macon_InMotion, krakens y sirenas, Perspectivas

Los pasos remolones indicaban que a aquel chico no le gustaba salir por la noche a tirar la basura. Con enorme desgana, pisó la palanca que accionaba la tapa del contenedor y depositó dos bolsas llenas de basura, recibiendo a cambio una bofetada en forma de mal olor en plena cara.
Estaba dando media vuelta para volver a casa cuando una gata pasó a su lado, en dirección opuesta. El chico se giró para observarla alejarse. Caminaba con esa gracia altiva tan felina y aunque su aspecto delataba que era una gata callejera, eso no la impedía pasar por la vida como si fuese la dueña de aquel barrio. Acompasaba sus movimientos al son de una despelujada cola a juego con el aspecto descuidado del resto de su pelaje, a modo de batuta. Allí estaba, Ignorándole.

La luz del flexo iluminaba tenuemente su habitación, y sobre la mesa había abierto un libro que el chico leía con fruición. En el libro había anotados a lápiz varios datos y referencias sobre HIP 11767, más conocida como Polaris, la estrella polar. La cola de la osa menor. La estrella que había guiado a la humanidad durante miles de años. El chico miraba al cielo cada noche para ver su estrella, fascinado por la relevancia divina que el ser humano le había dado a una enorme bola de gas que ardía a miles de millones de kilómetros. Allí estaba, Ignorándole.

Cerca de su casa, de camino a clase, había una estatua. Un cuerpo masculino desnudo tensando un arco, listo para disparar una flecha. La escultura se erguía orgullosa, mirando al frente. El chico la miraba a diario, absolutamente embelesado por la belleza de aquel cuerpo perfecto tallado en mármol. A menudo pensaba en el autor, lo imaginaba un ateniense clásico de la época dorada de la antigüedad, vaciando el bloque de mármol hábilmente con el cincel. Cuando el chico volvía a la realidad, volvía a contemplar aquella estatua. Allí estaba, impasible. Allí estaba, Ignorándole.

También estaba Elisabeth, su compañera de clase. Allí estaba, sí, exacto. Ignorándole.

 

Visita el perfil de @Macon_inMotion