Mal, tarde y nunca – @Mous_Tache

Mous_Tache @Mous_Tache, krakens y sirenas, Perspectivas

Cualquier viaje provoca un cambio, te dota de nuevas perspectivas a la hora de evaluar desde la distancia la realidad que te ha tocado vivir, diré en suerte, bajo la firme creencia, al menos a día de hoy, de que la suerte se construye pieza a pieza como partes de un complejo puzzle que va simplificando la actitud.

Necesitaba un cambio y por tanto hacer un viaje era la decisión más acertada. Un viaje lejos de mí sin salir de mí mismo. Una aventura hacia el interior de mi persona, un recorrido por lo que siempre fui y el tiempo opacó.

Mal, tarde y nunca se convirtió en la perfecta definición de mis últimos años. De decir mucho, de no hacer nada.

Conste que no fue culpa mía, no. La culpa fue de otros. De buscar la salvación en manos que no eran las mías, de esperar algo a lo que asirme para salir del pozo en el que me había sumido la vida y que tendría que serme proporcionado por quien estuvo en las risas y desapareció en las penas.

Y así, brazos en alto, esperando soga o escala que no llegaba, fue consumiéndose el tiempo, fui consumiéndome yo…

Me dispongo a descender a la sima de quien fui, no soy y puedo volver a ser. Entre sombras intento reconocer al tacto el botón de encendido de la maquinaria del optimismo, la espita que da paso al fluido que volverá a rellenar de ilusión mis dedos, que curve los labios en sonrisa y pinte de brillo la mirada,…

La solución siempre estuvo escrita en cualquier sobre de azúcar para quien tuvo ojos para identificarla: «Deja de lamentarte».

El cambio será gradual, poco a poco. Aún con la prisa, impondré pausa. Pasaré de no hacerlo nunca a hacerlo a veces, del tarde a los cinco minutos de retraso y del mal, al regular. Todo camino comienza con un solo paso, y el mío, por pedregoso que parezca, ya he comenzado a recorrerlo.

Puedes seguir a @Mous_Tache en Twitter