La última copa – @edugasulla

dkys colaboraciones De principio a fin

Dio el último sorbo al vaso de whisky y pensó que esa noche no terminaría como solía ser habitual. Sentado en el borde de la cama, con la cabeza entre las manos, pensando si su cadáver quedaría más bonito con un disparo o con dos.

Pero ella ya se había ido, por lo que dos disparos ya no eran opción, y uno, tampoco; los niños no tenían porqué padecer el dolor por una pasión ahora frustrada.

El whisky ayudaba a preguntarse los porqué, y su mirada fija en la nada, avivaba los recuerdos como el viento al fuego, y los porqué se multiplicaban con la misma velocidad que los whiskys que se sucedían vertiginosamente.

Sin embargo una sola pregunta comenzó a adueñarse del cerebro, y resonaba nítida, simple, y contundente ¿porqué terminó? una sola pregunta con montones de respuestas, sin saber tal vez y sin querer darse cuenta, que es muy difícil sostener la pasión, vieja impostora que suele confundirse con el amor.

Él se permitió un último whisky y hasta esbozar una sonrisa y disfrutar de un recuerdo, dejando que el milagro efímero del alcohol, actuase sobre sus sentidos y anestesiara su corazón, y, dejándose llevar lentamente por el cansancio, abandonó sin tragedia alguna el mundo de los vivos, entregándose a la muerte breve del sueño, con certeza de resurrección.

Horas más tarde, amaneció con dolor, resaca y culpa, pero sabía que lo peor había pasado, y que el sol saldría de nuevo, y aun en la oscuridad y el frío, podía sentir su calor.

Dejó a los niños en el colegio después de dar un beso a cada uno y asegurarles que a la salida estaría esperándoles y no dejó de mirarlos, orgulloso, hasta que traspasaron la puerta y le saludaron con la mano.