La punta del iceberg – @sor_furcia

Sor Furcia @Sor_furcia, krakens y sirenas, Perspectivas

Hoy era un día de esos en los que habían quedado para hablar de “sus cosas”, para desahogarse. Para eso están las amistades, no? para escucharte en los momentos buenos y en los malos, para sincerarte, para poder abrirte y ser como eres sin miedo a que te rechacen o te juzguen.

Sonó el telefonillo

– ¿Sí?… Hola!! Sube, sube.

Nada más verse se fundieron en un abrazo y se saludaron efusivamente. A veces no se saca todo el tiempo que se quiere para disfrutar de las personas que aportan cosas bonitas a tu vida, pero cuando lo haces es una inyección de energía positiva. Sobre la mesa había una cafetera humeante, dos tazas y una caja de pastas. Se sentaron en el sofá y se miraron a los ojos sonriendo y, mientras servían el café, empezaron a hablar.

– Me ha preocupado nuestra conversación por teléfono ¿Cómo estás?
– Bueno, no te voy a decir que bien…
– ¿Ha pasado algo nuevo?

Dio un trago al café, suspiró profundamente y dijo:

– Nada, ese es el problema, nada nuevo. No me hace caso, siento que ya no me quiere, que ya no hay nada entre nosotros… y eso me destroza…
– No te preocupes. Todo tiene solución ¿Habéis intentado hablar del tema?
– Sí, lo he intentado mil veces, pero no me escucha, no me entiende, no consigo llegar a un acuerdo… es tan frustrante…

Abrió la caja de pastas y le ofreció una, notó como mientras la saboreaba intentaba contener las lágrimas, así que acarició su pierna amistosamente y volvió a cerrar la caja.

– A veces las cosas no funcionan aunque queramos que funcionen, y tenemos que aceptarlas aunque nos cueste.
– Sí, pero duele tanto…

Rompió a llorar y se abrazaron. Así estuvieron un rato hasta que pararon los sollozos. Esta vez lo que le ofreció fue un pañuelo de papel y una sonrisa cómplice.

– Sabes que estoy aquí para lo que necesites, puedes venirte a pasar unos días a mi casa si quieres.
– Lo sé, pero ahora mismo lo que necesito es soledad, es pensar, es organizar mis ideas y mis sentimientos. Terminar con esto y seguir hacia delante.
– Me parece muy buena idea, es hora de pensar en ti.
– Muchas gracias, de verdad, por apoyarme cuando te necesito y por acompañarme en un momento tan duro…
– Anda, no seas tonto, y termínate el café que se te va a enfriar.
– Tienes razón. ¿Y tú qué tal, tío? perdona, que me pongo a hablar de mí y ni te he preguntado…

¿Qué? ¿Te parece raro que esta conversación haya ocurrido entre dos hombres? ¿Te parece extraña una relación de amistad así entre dos personas de ese sexo? ¿Te parece raro que muestren sus sentimientos, sus puntos débiles? ¿Te parece que por hacerlo son más frágiles o vulnerables?

Para mí no hay nada más valiente que mostrarte como eres ante alguien y dejarle que te conozca, y tener la fortaleza de decir “aquí estoy, así soy, y me acepto tal cual, sin miedo”.

Quizá es la sociedad la que nos educa para que las mujeres seamos más emocionales y abnegadas, y los hombres más físicos y egoístas; quizá es la sociedad la que nos dice que la mujer, como es el sexo débil, puede mostrarse triste, pero los hombres están castrados para expresar muchos sentimientos y acaban convirtiéndose en auténticos torpes emocionales… Sí, quizá esta sociedad es injusta, quizá es desigual, quizá es una mierda… pero quizá tú has leído esto y, al descubrir que eran dos hombres, algo ha chirriado en tu interior, y quizá ahora debes plantearte si eso que piensas es justo.

Y también quizá esta diferencia a la hora de tener libertad para mostrar los sentimientos es una de las razones por las que parece que ambos sexos estamos condenados a no entendernos. Puede que sólo sea uno de los motivos, la punta del iceberg que esconde muchas más cosas debajo, pero por algún lado hay que empezar a cambiar, no?

Siente, déjate sentir, di que sientes, comparte tus sentimientos, entiende los de los demás…tengas coño o tengas polla. Y vive, joder, vive!!! Que para eso estamos aquí!!!

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