Inconcluso – @kike_vasallo

Enrique Vasallo @kike_vasallo, krakens y sirenas, Perspectivas

“Me he acostumbrado tanto a la melancolía
que la saludo como a una vieja amiga”.
(Charles Bukowski)

Hoy mi cuerpo se ha levantado de la cama de un salto para ir a bailar claqué sobre mi tumba. Hoy es el momento de volver a la vida y despertar de esta muerte mental que sufro.
A ritmo de “Levántate Lázaro” taconeado sobre el mármol, blanco y por epitafio -Hoy no me venía bien morir, tenía planes…-, me despierto y bostezo exhalando aire rancio y putrefacto aun sin saber cual de esos planes llevar a cabo primero; tantos propósitos inconclusos… (como los de Año Nuevo vaya).

Recuerdo bien que no fue un “adiós”, fue un “hasta luego”. Así me despedí de ti el último día que tuve tu cara entre mis manos y sonreí (asegurándote que estaría bien y que no podría odiarte) mientras las lágrimas de mis ojos desfiguraban tu rostro al darme cuenta de todo lo que dejábamos sin hacer.

Hasta luego.
Inconcluso. Insulso. Abstruso.

Como cada café que me tomo recordando el número de cucharadas de azúcar que echabas.
Como cada abrazo que añoro cuando hace frío.
Como cada whisky que anestesia recuerdos de ti proyectados en el fondo del vaso.
Como dormir y no decirte, en sueños, que te quiero.
Como cada polvo con los ojos cerrados tratando de recordar tu cara y tu cuerpo.

Inconcluso es un paseo con las manos en los bolsillos por no tener la tuya para entrelazar tus dedos con mis dedos.
Inconcluso como el cuento de Bella sin Bestia.
Inconcluso como todos los planes que tenía y que murieron con nosotros.

¿Inconcluso como mi confuso corazón?

Me he dado cuenta de que para reconstruir el rompecabezas de mi corazón necesito que todas las piezas encajen. Creo que no puedo recomponer mi corazón pues no eres tú la pieza que falta… sino que tu ausencia es la pieza clave. Echarte de menos es lo que lo mantiene alejado de la remodelación. Tu vacío no es un agujero en mi corazón sino que paradójicamente es una pieza. Tu recuerdo es un intruso. Una pieza más que encaja y me completa. El pobre se recompuso como mejor supo. De hecho, creo que no es que esté roto en mil pedazos sino que está completo, pero ha cambiado de forma y bombea sangre más despacio, sin ganas.
Ahora yo soy otro yo porque estoy sin ti.

Tú fuiste el amor de mi vida y lo nuestro duró más de lo que duran dos peces de hielos en un whisky on the rocks. He de decirte que de estufa te tenía a ti y ahora paso la vida tiritando de miedo. Al perderte perdí la fe en el futuro y ahora sobrevivo y hago como que me importa; pero supongo que al final todo se trata de eso, luchar por lo que no sabes que está por llegar. Que no tengo nada que perder y que creo mi propio sino cada mañana se ve siempre que me toca decidir algo y lo apuesto todo a cara, lanzo al aire el incuso y la suerte está echada; qué iluso.
Que te amaba es inconcuso (que no quiere decir que eso esté inconcluso). Que puedo sobrevivir sin ti es un hecho aun por demostrar.

Hay historias en nuestras vidas que por mucho que queramos cerrarlas con un punto y final siempre serán puntos suspensivos.
Tú eres mi historia inconclusa.
Pero tu recuerdo es mi pu(n)to final.

PD: excuso deciros que el día que me muera de verdad haríais bien en incinerarme y tirarme por el retrete y así no podría volver taconeando de entre los muertos para seguir dando por saco.

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