Hasta la vista – @_soloB

soloB @_soloB, krakens y sirenas, Perspectivas

5.54 h.

Ha amanecido. Menos mal, por fin un resquicio de luz entra por las rendijas de la persiana. Me estaba ahogando tanta oscuridad.

Hace tiempo que no veo la luz al final del túnel, jodida luz, ha cambiado la forma en la que veo las cosas. Parece que miro a través de un caleidoscopio, y según muevo mi cabeza; los problemas se hacen círculos o cuadrados, aleatoriamente sofisticados.

Me pongo las gafas de ver de cerca y no te veo.
– ¿Dónde estás Álex?
Te has ido tan lejos que solo oigo tu eco, mis preguntas se amontonan una tras otra en mi cabeza y no encuentro respuestas.

Quizás antes tampoco tenía las respuestas, pero me hacías sentir que podíamos con todo. Solo con enroscarme en tu pecho como un gato, el mundo se daba la vuelta para vernos reír.
Solo con traerme el desayuno a la cama, me sentía la mujer más mimada del planeta. Y qué sé yo, si nunca antes me habían querido así. Igual eso es lo normal, y yo lo veía como extraordinario, pero era nuestro mundo de cristal. Donde todo podía derrumbarse con tan solo un golpe de mala suerte, pero nosotros hacíamos un búnquer para nuestro amor.

18:05 h.

Ha atardecido. Y no quiero. Cuando cae el sol, caen las fuerzas que he mantenido a duras penas durante el día.

Me protejo, cierro los ojos y comienzo a soñar. He vuelto a ver la cicatriz que acaricia tu ojo izquierdo, un golpe de mala suerte, uno de los pocos que conocía de ti antes de que la mala fortuna nos golpease a la vez. Te he visto entrar por la puerta, con tu barba de tres días, tus ojeras de seis noches sin apenas dormir, y tu brillo en los ojos, como cada vez que me miras.

Abro los ojos:

Nos han embargado el piso, vivo con mi hermana, has cogido un barco con lo poco que nos quedaba de ahorro para irte a hacer las Américas (tal y como escribías en tu libro), me han detectado fibromialgia, estamos endeudados.

Curioso que la vida nos deba algún que otro amanecer juntos, cuatro sonrisas en el café y un adiós con mirada «hasta la vista».

Yo no creo en la suerte, ni que el amor todo lo puede; pero te juro que no voy a bajar los brazos hasta volver a sentir los tuyos rodeándome cada noche.

Y no sé cuando será eso, porque nunca he sabido mirar hacia el futuro, pero no quiero que las ganas puedan a las circunstancias, ni el tiempo deje huella en nuestra memoria, ni la luz se apague, esa luz que ilumina todo lo que tocas. Esas manos que me acarician a mí, y ahora están llenas de hilos por tejer.

Yo te espero, como declaración de intenciones, amor, y lucha, hasta que mi enfermedad me lleve.

Visita el perfil de @_soloB