El viaje de mi vida – @Mous_Tache

Mous_Tache @Mous_Tache, krakens y sirenas, Perspectivas

Abro los ojos para contemplar como pasan a través de la ventanilla algunos árboles en una procesión constante. Los cercanos lo hacen rápido. Los más alejados, más despacio. –Todo es relativo –pienso y vuelvo a cerrar los ojos.

Han pasado muchas cosas entre nosotros. Somos demasiado iguales, muy orgullosos, cuestión por la que nos hemos enviado a freír espárragos decenas de veces aunque deseando siempre que uno de los dos invitase al otro a degustarlos delante de una botella de vino con miradas de acompañamiento.

Llevo horas en este incómodo sillón, estoy entumecido. Viajar de noche no ha sido una gran idea. Creí que así llegaría descansado pero sólo he conseguido dormitar a ratos durante todo el trayecto.

Bastó una palabra amable para olvidar los reproches, para borrar los errores del pasado, para aferrarnos al invisible hilo que nos une esta vez con ansia, decididos a no soltarnos de nuevo.

Siete horas encerrado, siete horas que se me han hecho eternas menos los últimos diez minutos que han discurrido en un suspiro mientras atravesábamos la ciudad y llegábamos a la estación. Todo es tan relativo…

Has venido a recogerme. Aún no me has visto.

Te hago un gesto desde el interior y te saco la lengua. Tu cara se ilumina y me devuelves el gesto arrugando tu nariz. Relatividad. Hace menos de una semana no podíamos ni vernos y ha sido tan fácil perdonarnos…

Desciendo rápidamente, ya hemos perdido demasiado tiempo, tiempo que se diluye en el olvido en el momento que te abrazo para continuar en el segundo siguiente a la última vez que lo hice.

Concluye un largo viaje para iniciar uno nuevo, juntos, coprotagonistas en letras mayúsculas impresas en el cartel de la función que anuncia nuestra vida.

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