El secreto de El Cairo – @neolacerta

dkys colaboraciones Improvisando letras, Retos

La pirámide secreta

Ernesto estaba planeando un viaje pero aun no sabía dónde ir. Estaba harto  de Europa. Así que cogió un mapa y unos dardos, se colocó una venda en los ojos y lanzo un dardo echándolo a suertes. El dardo impactó en El Cairo. Aliviado por el azar, buscó el primer vuelo que saliera hacia allí. Salía un vuelo a las 00:00 del siguiente día. Lo compró e hizo las maletas. No había escalas por lo que llegó más pronto de lo habitual. Al salir del aeropuerto, se montó en un taxi. Pronto notó algo raro. El taxista estaba alejándose del hotel que había contratado. Él, ansioso se lo hizo saber al conductor por lo que este cerró una ventana del coche y lanzó un gas narcotizador. Dejando desmayado a Ernesto. Cuando despertó, estaba dentro de una pirámide. Sin ningún tipo de esperanza examinó el lugar. Se encontraba en la habitación del sarcófago y sus paredes contenían jeroglíficos. Él nunca había descifrado ninguno pero decidió intentar descubrir el secreto para poder escapar. Al fin y al cabo se le daba bien los enigmas que leía en el periódico del domingo. Tardó horas pero al fin los descifró. Tocó uno de los ladrillos que se movían como si se tratara de una palanca e inmediatamente la pared se movió, por lo que Ernesto pudo salir sin problemas. Ahora venía lo difícil. Estaba en algún lugar del desierto sin saber hacia dónde ir. Aun estaba mareado y no tenía ni gota de agua. Sin pensarlo demasiado, empezó a andar y afortunadamente cuando estaba a punto de desfallecer, apareció un zahorí. Este lo alimentó en su casa hasta que estuviese recuperado. Por desgracia pasaron algunos días y tuvo que volver a casa sin haber disfrutado la estancia y sonriendo agridulce-mente por estar vivo.

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