El ataúd de los superhéroes – @elindiolapipa

dkys colaboraciones Improvisando letras, Retos

Las mudanzas son siempre difíciles. No tanto por el tedioso engorro de empaquetar objetos como por la inevitable llamada a la nostalgia que suponen, por esa garra que aprisiona el corazón hasta la angustia, por el balance accidental de una vida, por el miedo a lo desconocido que viene tras ellas.

Allí estaba, desde la silla una panorámica silente de gesto abstraído y melancólico. Los cómics apilados, los posters cubriendo el blanco de una pared apenas visible, las figuritas, los muñecos, las colecciones inconclusas, todo un microcosmos de leyendas, de historias de superhéroes que habían completado, o más bien, redimido su vida hasta entonces. Cabizbajo, comenzó a introducirlos en las cajas como se clavan los alfileres en una almohadilla, uno a uno, con un dolor de trapo, con una firmeza mecánica y carente de ilusión.

Al terminar el beige de las cajas apiladas en orden le causó un desasosiego que no pudo explicarse pero que le recordó su soledad. Las marcas simétricas de la pared evocaron la ausencia, todas las ausencias, el tiempo perdido. El eco de sus pisadas sobre el parquet de la estancia vacía resonó en su oído como el lamento de un lobo apartado de la manada. Y la nada, aquella intolerable nada, devorando su pasado hasta hacerlo desaparecer.

Se puso la cazadora, y como un condenado se dirige al patíbulo, encaminó sus pasos hacia la residencia de ancianos. Tras de él, sin despedida, los superhéroes yacerían para siempre en sus ataúdes de cartón.