Disparo de amor – @pk2venial

dkys colaboraciones De principio a fin

Dio el último sorbo al vaso de whisky y pensó que esa noche no terminaría como solía ser habitual. Sentado en el borde de la cama, con la cabeza entre las manos, pensando si su cadáver quedaría más bonito con un disparo o con dos.

¿Era su vena suicida? ¿Aquella que le hacía mirar desde alturas pensando en la liberación que sería dar un paso adelante?. Curioso que hoy, diez años después de volver a empezar una relación con la mujer de su vida, la madre de sus hijos. ¿Por qué hoy?

Como un disparo en su cabeza, se dio cuenta de la metáfora, recordando cómo cambió su vida ese día, pasando de la más absoluta depresión a la más vívida felicidad, sólo con un abrazo. Ese abrazo largo, intenso. Con SU cabeza hundida en su pecho para olvidar todo y sólo querer volver a empezar, los dos.

Como hace un momento podía oler la pólvora quemada del disparo, ahora podía volver a oler su perfume en su pelo aquel caluroso día de junio de hace dos lustros, empezando a llorar al recordar el olor a recién nacido de sus hijos. Curioso que se acuerde de los olores.

Sabía lo que tenía que hacer en ese momento. Fue a la habitación de los niños, y los abrazó. Secándose las lagrimas y sonriendo, volvió al mismo lugar donde cinco minutos atrás pensaba en su cadáver y ahora sólo pensaba en el resto de su vida juntos, así, abrazándose a ella.

Mientras desayunaban los cuatro juntos, seguía sonriendo. En sus caras se reflejaba la felicidad. Pensaban que habían tenido el mejor sueño de su vida. Él era el único que sabía que no era un sueño, pero todos sentían que estaban viviendo un sueño día a día.

Dejó a los niños en el colegio después de dar un beso a cada uno y asegurarles que a la salida estaría esperándoles y no dejó de mirarlos, orgulloso, hasta que traspasaron la puerta y le saludaron con la mano.