Delincuente – @BlasRGEscritor

BlasRGEscritor @BlasRuizGrau, krakens y sirenas, Perspectivas

Miro mi muñeca.

Es la quinta vez que lo hago en un muy corto espacio de tiempo. Tendría sentido este acto si no hiciera ya demasiado que no llevo reloj.

Sería absurdo preguntarme cuánto. Aquí, unos dicen que cada segundo transcurrido es eterno. Supongo que, como todo, es cuestión de perspectivas. Para mí, las horas y los días han pasado a una velocidad pasmosa, casi sin darme cuenta. El tiempo ha corrido como un cabrón desde que lo supe.

No diré que estoy aquí de forma injusta. No, no cometeré el error que ya cometieron otros al creerse dioses y asumir su capacidad de decisión. No me corresponde a mí decidir si todo esto es justo o desmedido. No, no cometeré ese error.

Tampoco caeré en la trampa de juzgar si la soledad que me acompaña en estos momentos es un acto de compasión, para darme la oportunidad de reconciliarme conmigo mismo; O más bien es un acto cruel, de quien disfruta cuando se deja al semejante solo con su culpa.

No sé (ni quiero saber) la finalidad. Pero sea como sea, mis pensamientos son sólo para vosotros.

Tú, luz de mi vida, aliento de mis pulmones. Perdóname. Sé qué me dirías ahora mismo, nos conocemos desde que nací. Y es que nací el día en el que te conocí.

Me hablarías echando a un lado mi culpa. Haciéndome pensar que no, que estaba en el momento y lugar equivocados. Gracias pero no, cariño. Fuera el momento que fuera y el lugar, yo los escogí, yo elegí estar ahí. Yo soy responsable de mis actos.

Pienso también en ti, mi viva imagen. Cuánto echaré de menos esos “papá, papá” que van creciendo en intensidad cuando finjo no escucharte. Cómo echaré de menos esas noches en vela en las que me quejaba porque al día siguiente no podía ni levantarme de la silla. Tú lo único que buscabas era que te tomara en mis brazos, te rodeara con ellos y te besara. Cerrabas los ojitos y, aunque no dormías, te sentías segura. Cuando no sabías que en realidad, el que se sentía seguro abrazándote era yo. No sé cómo se las ingeniará mamá para explicarte dónde está papá, pero sé que crecerás pensando, gracias a ella, que soy un héroe.

Nada más lejos de la realidad.

Crecerás sin mí. Lo harás porque en realidad fui un cobarde.

Pero elegí estar ahí. Eso lo truncó todo. No importa la necesidad del momento, no importa los dos años sin trabajo, no importa la amenaza de servicios sociales de arrancarte de nuestros brazos (cuando tu madre y yo no comíamos para que a ti no te faltara jamás un bocado que echarte a la boca). No, no importa. Estaba ahí. Lo elegí.

Entré a aquella casa junto a aquellos supuestos profesionales. Con la inexperiencia de quien nunca había hecho nada parecido, me asusté cuando nos descubrió la pobre anciana. Me asusté. Se suponía que no debía estar ahí. No, no me justifico, pero me asusté.

Maldigo haber tenido cerca aquella figura tan fea como pesada del elefante. Maldigo haberla agarrado. Maldigo haberme asustado. Maldigo el pánico del momento. Maldigo el acto reflejo de golpear a la indefensa mujer con aquello. Maldigo haberla matado. Maldigo mi puta suerte. Me maldigo a mí mismo.

Pienso en lo distinto de mi situación actual de haber salido corriendo, como los otros. Si no hubiera actuado como un puto monstruo. Pienso que podría haber salido de aquí algún día.

Haber vuelto a veros.

Noto como una lágrima se desliza sobre mi rostro. Simula un cauce recto de río. En circunstancias normales, la limpiaría, pero mis brazos están fuertemente amarrados a la camilla.

Escucho la puerta abrirse. Ya vienen. Van vestidos de blanco. Parecen ángeles. Dulce ironía.

Vuelvo a recordar a mis propios ángeles. Las imágenes se agolpan en mi mente. Compruebo que es cierto que tu vida pasa por tus ojos. Pero mi vida empezó con vosotras.

Preparan la inyección. No sé por qué coño no la tenían ya preparada, ¿disfrutan con esto?

La mirada vacía de uno de ellos me indica que no. Que en realidad no parece sentir nada. Otro más.

Cierro los ojos. Mi último pensamiento es para vuestra sonrisa. Para vosotras.

Todo, siempre, ha sido por vosotras.

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