A veces yo, a veces otro yo – @KalviNox

Kalvi Nox @KalviNox, krakens y sirenas, Perspectivas

Cinco minutos, como poco serán cinco minutos los que al cabo del día eches la vista atrás.

Es una de las cosas que nos hace avanzar, ojalá poder decirle a nuestro yo de antaño dónde no debía pisar. La de cosas buenas y malas que caben en cinco minutos de vistazo en tu vida ¿verdad?

Yo sí lo hago. Cada día. Me ayuda a saber dónde estoy, quién soy y a dónde tengo que llegar, y a veces, hasta con quién. Recuerdo mi niñez, quien estaba siempre pendiente de mí, era bastante impulsivo y siempre estaba lleno de heridas y moratones. Supongo que sería aquel famoso “No fear”, o quizá el “No limits”, no sé, era un no parar de hostiarme.

O como en mi adolescencia, las primeras veces de pasear con quien te gustaba, acabar cogidos de la mano. Esas primeras veces de sentir lo que aquello significaba. Joder, aquello sí que era un gran paso. Era algo bonito, era creer que tu vida se unía a quien llevabas o te llevaba de la mano, y además lo mostrabas ante los demás. Era todo un evento.

“Amor joven, qué bonito”, escuchamos a un abuelillo decir mientras pasábamos por su lado, y es cierto. Hay pocas cosas tan bonitas como el amor joven, con sus sensaciones, sus nervios, sus emociones… luego lo piensas y en algún caso puedes decirte “¡Pero qué gilipollas fui!”, aunque será en más de un caso, seguro.

La inocencia acaba cuando eres capaz de ver la maldad de la gente.

De cada paso mal dado, de cada error cometido, de cada desengaño con la gente que va pasando por tu vida, se va forjando ese otro yo que nadie ve, pero que muchos creen conocer. Ese, que ha llorado sin una lágrima, sí, hay gente que llora muchísimo sin mojarse ni los ojos. Y sí, es de los que más he aprendido. Aún lo hago.

Luego maduras (no todos), y llevas tantas cosas dentro que cuando hablas con alguien de la vida que te ha tocado vivir, te das cuenta de que, en la misma piedra pueden tropezar miles y miles de personas. Quizás esos tropiezos, cuando los cuentas, cuando los compartes con gente que aprecias, es de las cosas que más une.

Por eso, siempre se agradece esas personas con las que puedes ser tú, sin miedo a que te hagan daño, pocas en algunos casos, por desgracia, pero las hay. Y en esa búsqueda voy paseándome por los días, en esos cinco minutos, a veces yo, a veces otro yo. Por todo lo vivido, por todo lo aprendido y por todo lo soñado, hay que seguir.

 

Visita el perfil de @KalviNox